Pues nada, lo dicho. En este video sale el presidente de Francia dirigiéndole unas “cariñosas palabras” a un granjero que había ido a verlo a un congreso, y se ve que no estaba muy de acuerdo con el señor presidente. Éste, ni corto ni perezoso, le espetó: lárgate, pobre gilipollas.

Éstos sí que son buenos políticos, y sinceros, jeje.



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